Después de esta reflexión, os comento: para darle un pequeño toque de celebración, he querido hacer un plato un poco diferente, por lo menos para mí sí lo es, en este caso, mezclando sabores dulces y salados. El magret es una carne que si se hace demasiado queda seca, por lo tanto es muy importante darle el tiempo justo de cocción. Con la naranja combina bien y si le añadimos la piña, queda exquisito.
Ingredientes
-un magret de pato
-cebolla
-puerro
-zumo de naranja (2 ó 3 dependiendo del tamaño)
-un bote pequeño de piña al natural
-una cucharada de harina
-un chorretón de vino blanco
-una cucharada de tomate frito
-una nuez de mantequilla
-una cucharada de aceite de oliva
-sal y pimienta
Elaboración
Salpimentar el magret y ponerlo en una sartén sin aceite, con la piel hacia abajo. Asarlo a fuego no muy fuerte por espacio de unos 6 minutos, más o menos. Darle la vuelta y asarlo otros 3 minutos. Verter el zumo de naranja y tenerlo otros 2 minutos aproximadamente. Reservar.
Para la salsa:
Pochar la cebolla y el puerro cortados finos en un poco de mantequilla y aceite. Añadir la harina, el tomate, el vino blanco, y un poco menos de medio vaso del jugo de la piña. Cocer todo juntos unos 10 minutos y después añadir el zumo de naranja de cocer el magret.
Pasar la salsa por el chino o un colador. Filetear el magret y servirlo con la salsa y adornado con rodajas de naranja y piña.